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La importancia de preparar el suelo en INVIERNO

Si querés saber por qué el invierno es la época ideal para fortalecer el suelo, este artículo es para vos. Te compartimos algunos consejos clave para nutrir la tierra y sentar las bases de cultivos más sanos, fuertes y productivos durante la primavera y el verano.


Es común pensar que durante el invierno los cultivos de exterior "se detienen" o mueren. Sin embargo, muchas especies se adaptan perfectamente a las bajas temperaturas y continúan creciendo. Pero, incluso si decidimos no cultivar en esta estación, el invierno sigue siendo el mejor momento para cuidar lo más importante de cualquier huerta: el suelo.


En los cultivos orgánicos, el éxito comienza desde abajo. Un suelo vivo, fértil y equilibrado es el que permite que las plantas crezcan con fuerza y desarrollen todo su potencial. Por eso, aprovechar el invierno para regenerarlo es una inversión que dará excelentes resultados en las próximas temporadas.


Durante estos meses te recomendamos incorporar nutrientes y materia orgánica con tiempo suficiente para que el suelo pueda mejorar su estructura, transformar esos nutrientes en formas disponibles para las plantas y favorecer el desarrollo de una rica biodiversidad de microorganismos, hongos y pequeños organismos que forman parte de la red trófica del suelo.


Una forma sencilla de recordarlo es reforzando las 3 M del suelo:


•⁠ ⁠Microorganismos: son los responsables de transformar la materia orgánica y mantener el suelo vivo.

•⁠ ⁠Minerales: aportan los nutrientes esenciales para el desarrollo saludable de las plantas.

•⁠ ⁠Materia orgánica: mejora la estructura del suelo, aumenta la retención de agua y alimenta a toda la vida que habita en él.


Una vez realizado este aporte, hay dos prácticas fundamentales para proteger todo ese trabajo:


Cubrir el suelo. Utilizá una cobertura vegetal o mulch para resguardar la microbiología, conservar la temperatura del suelo y protegerlo de las heladas y la erosión.


Mantener la humedad. En invierno el suelo también necesita agua. Aunque las temperaturas sean más bajas y la evaporación disminuya, es importante continuar regando, simplemente reduciendo la frecuencia según las necesidades de cada cultivo y las lluvias.


En los próximos artículos profundizaremos en cada uno de estos aspectos para que puedas comprender cómo funciona un suelo vivo y aprender a cuidarlo de manera natural durante todo el año.

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